Retomando la tradición de los espacios íntimos abiertos e introduciendo a la vez un concepto moderno de residencial de lujo, se hallan en su centro una plaza ajardinada y una piscina. Este elemento es único en la Ciudad Antigua y forma parte de un complejo al que sólo pueden acceder residentes y visitantes autorizados.
El acceso está limitado a una sola entrada vigilada por un conserje. Un sistema de cámaras en el perímetro abarca una zona de seguridad de 360 grados. Un garaje subterráneo permite dos parkings y un trastero por vivienda. Instalaciones comunes incluyen: sala de reuniones y zona WIFI.